Este evento se celebrará del 20 al 22 de octubre de 2011 en la Universidad de Tartu.
El objetivo del evento es revisar la relación que existe entre lengua e identidad desde varias disciplinas y para ello se ha organizado en tres áreas, una para cada día. Estas son: “Lengua, normativa y política”, “Pertenencia y autorepresentación” y “Plurilingüismo”.
Me he visto motivada a participar, especialmente, por las dos últimas áreas. Es para mí vital seguir empapándome de conocimientos que me permitan manejarme mejor en el contexto idiomático de Estonia, país en el que, aunque la única lengua oficial sea el estonio, hay una fuerte representación del ruso. Esto ha generado un problema, que no es la diferencia de lenguas en sí, sino la forma en que se ha manejado y los efectos que esto ha provocado: división en la sociedad, prejuicios y retos a nivel académico que experimento dentro del aula de clase. He allí mi interés en el evento.
Respecto al contexto lingüístico de Estonia y a la enseñanza de ELE en este país, los que desean saber más pueden leer este artículo que escribí para Asovele.
Actualización al 31 de octubre (después del evento):
¿Qué me traje del evento?
Antes, si a alguno le interesa ver las presentaciones, todas fueron grabadas y montadas en la página del evento, de manera que las pueden ver aquí.
Sobre el tema en cuestión: lengua, identidad y política lingüística aprendí algo, pero tristemente aprendí más sobre los vacíos del mundo académico. La realidad es que la mayoría de las presentaciones me parecieron aburridas e incomprensibles, principalmente por la falta de empatía de los presentadores con su público. Entre los errores más repetidos: leer del papel y mirar poco a la audiencia -normas elementales-, cargar las presentaciones de texto incomprensible, incluso en otra lengua que poco aportaban al entendimiento de quienes observábamos, peroratas: todas las presentaciones eran largas y aburridas, el tono de voz, la ausencia de los presentadores era increíble. En cambio, en una entrada de blog como esta, que me pareció tan gráfica y amena al explicar el tema de la identidad y la lengua desde la experiencia personal, me parece curioso que se invitara a un simposio del que, en teoría, podías salir cuestionando tu identidad. Yo, honestamente, salí cuestionando la identidad del sistema académico del cual están a cargo un grupo de ratones de biblioteca que no han desarrollado las más mínimas habilidades interpersonales necesarias para hacer una buena presentación.
Esta es, claro, la impresión que me traje del segundo día (primero para mí) que se vio ligeramente rescatado al final por unas estudiantes de doctorado que presentaron los avances de sus trabajos finales. Fueron las que mejor lo hicieron, aunque no contaran con la tarjeta de presentación de “años de experiencia en el oficio”. Lo que sí me causó rechazo es que las tres estuviesen haciendo estudios de la lengua en contextos políticos: ¡qué fijación hay en el mundo por este tema!
También pude rescatar un poco del evento con el tercer día en el que hubo presentadores más aceptables. En este día aprendí/conocí:
Durante la primera ponencia, con Johanna Laakso, los objetivos y, si bien no conclusiones, parte de las observaciones preliminares que se han hecho hasta ahora con el proyecto ELDIA. Hubo muchas observaciones simples pero esenciales que, aunque obvias, parecen no haberle llegado aún a los académicos de la lengua ni a quienes crean y aprueban normativas. Una de estas observaciones es que los hablantes de una lengua minoritaria son quienes deciden qué va a pasar con dicha lengua y no las instituciones que median para “rescatarlas” a la fuerza y/o “conservarlas” recurriendo a procesos artificiales. Un ejemplo de este tipo de procesos es una especie de concurso que lanzó el gobierno estonio para proponer palabras que sustituyan los extranjerismos. La iniciativa está siendo fuertemente criticada por el público en general. La reacción la había visto ya entre mis estudiantes quienes en una clase hacía unos días atrás me habían dado un ejemplo: una de las palabras propuestas había sido “täristus” para sustituir “infraestruktuur”. El ejemplo también se usó entre la audiencia durante el simposio y fue motivo de burlas. Y es que el proceso es tan artificial que, cuando mis estudiantes lo comentaron en clase, algunos, que no estaban al tanto, preguntaban “¿qué es lo que significa täristus?” y la respuesta que les daba el compañero en estonio era: “infrastruktuur”. Es decir, además de ser un proceso articial es ineficaz y confirma lo dicho: que son los hablantes quienes deciden qué sucede con la lengua, no las insituciones, y son los estonios quienes deciden seguir usando “infrastruktuur” en lugar de “täristus”, si me explico. Otra simple observación simple pero honesta: las investigaciones basadas en estadística no son de confiar. No dan información relevante. No obstante, a los políticos e invesrtigadores les encanta hacer referencia a estas.
Algo que me llamó mucho la atención es que afirmaran que muchos de los grupos objeto de estudio de la investigación están cansados de ser objeto de estudio. Para ilustrarlo, la presentadora cita “un viejo chiste” (yo no lo conocía): “Ya saben ustedes que una familia de esquimales está compuesta por el padre, la madre, dos hijos y un antropólogo cultural” 🙂 Así pues, algunos de los grupos que esta investigación debe estudiar están hasta las narices de ser estudiados. De hecho, sienten que todas estas investigaciones lo que hacen es alterar su ritmo de vida, lo que hacen es entrometerse en su privacidad.
También se habló de los restos a los que se enfrenta esta investigación: por un lado, afirman que “el público en general es consciente de que las lenguas también mueren, tal y como se extinguen especies animales y vegetales, sin embargo, hay un grupo de científicos que se empeñan en mantenerlas vivas tal vez porque consideran que interesante conservar algunos hablantes de tal o cual lengua como si estuviesen en un museo al aire libre, tal y como nos empeñamos en mantener pandas en los zoológicos”. Por otro, la errada creencia de que este tipo de investigaciones tenga por objetivo proponer una solución al problema de las lenguas en extinción. Como ya cité arriba, la presentadora niega este objetivo y hace énfasis en que: “nosotros no estamos allí para dictarles cómo usar su lengua y lo que con ella suceda es decisión de ellos”.
La segunda presentación del día también fue muy interesante, la profesora Alexandra Jaffe presentó como caso de estudio la estrategia del plurilinguismo en Córcega, analizada en dos contextos: el escolar y el turístico. Comienza por ubicarnos en la isla con unas fotografías hermosas del lugar y con un mapa para que nos quede clarito que la isla está más cerca de Italia que de Francia de modo que, aunque políticamente Córcega pertenezca a Francia, el corso está lingüísticamente más relacionado con el italiano que con el francés. Durante su presentación la profesora hizo un análisis histórico que refleja el efecto que esto ha tenido a nivel lingüístico: en un principio pertenecía a Italia, pero quienes hablaban italiano allí eran los más educados, que eran pocos. Los corsos eran campesinos, principalmente. A raíz de la revolución francesa pasan a ser parte de Francia en la que la situación no cambia mucho, pues el francés era beneficioso para obtener trabajos, por lo que en las familias comenzaban a usarlo con sus hijos para garantizarles el éxito y esto se hacía en detrimento del corso. Ahora, lo que más me interesó de este estudio fue el análisis de las diferentes cuestiones que surgieron una vez que el corso ganó terreno en el ámbito educativo: que se podía enseñar como segunda lengua o lengua extranjera. Surgían preguntas del tipo: ¿qué tipo de corso debemos enseñar? Pregunta que nos hacemos a diario en el aula de español (un chileno, una venezolana, dos españoles y los materiales combinado al interés de cada estudiante no lo pone fácil). No importa que no sea una lengua minoritaria, o más bien, parece que es peor al no ser una lengua minoritaria porque sus dimensiones la hacen aún más diversa, por lo tanto se hace más difícil responder a esta pregunta. En fin, esta y muchas otras preguntas me traje del evento y con suerte, también algunas respuestas. Pero nada como el aula para ello.
La siguiente presentación también me gustó mucho, pero tal como me pasó en el evento aquí en el post ya no doy para más explicaciones. La energía se me ha acabado y ya es hora de que vaya publicando esto. Ya lo que iba decir está dicho.
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