Esto es para los investigadores: herramientas que los ayudarán en la recolección de datos a través de Internet.
En vista de que estoy trabajando en mi memoria de máster, es de esperarse que me he encontrado con una serie de obstáculos en el camino que me han ayudado a ver ciertas cosas de una nueva forma, o incluso me han hecho consciente de cosas de las que antes no lo era.
Quiero hablarles rápidamente de cuestiones prácticas sobre la aplicación de instrumentos para recabar datos. Yo he tenido que aplicar un cuestionario a través Internet para mi investigación y la herramienta que usé, sin pensarlo dos veces porque ya la conicía, fue GoogleDocs. Para quienes tienen una cuenta de correo en Google (Gmail/Googlemail) sabrán de qué estoy hablando o tal vez no, pero al menos podrán irse a mirarlo después de leer esto. Para los que no saben, les informo que Google, además de su popular buscador, ofrece muchísimos otros servicios muy útiles como este de GoogleDocs. Básicamente, es un servicio que nos permite crear, compartir y editar documentos (solos o de forma colectiva). El mismo tipo de documentos con los que acostumbramos a trabajar en nuestras laptops: Excel, o Word, PowerPoint u OppenOffice y sus homólogos. Algunos solamente podemos visualizarlos y en otros no tenemos las mismas características disponibles que normalmente tenemos en el ordenador, pero la “novedad” es que podemos llevar nuestros documentos a todas partes donde tengamos acceso a Internet, sin preocuparnos por llevar ordenadores o CDs o flash cards (dispositivos de memoria portátil), en fin, ahí como todo lo que está en Internet.
La herramienta que a mí me ha resultado más útil hasta el momento ha sido la que permite la creación de formularios junto con la hoja de cálculo (como Excel) que me permite crear un cuestionario en línea con cualquier tipo de preguntas: cerradas, abiertas, de selección múltiple, etc. y cuyas respuestas quedan registradas automáticamente en la hoja de cálculo para su posterior análisis. Además de crearla, puedo agregarle una plantilla para ponerla “coqueta” y, lo mejor de todo, me lleva la cuenta de las personas que han respondido y al final me ofrece un resumen de resultados con gráficos que han ido guardándose en la hoja de cálculo.
Todo eso significa que: el cuestionario es fácil de elaborar, se hace rápidamente, es atractivo a la vista lo que aumenta las probabilidades de que nuestros informantes se queden hasta el final respondiéndolo. Cuando lo rellenan, los informantes solamente tienen que preocuparse por presionar un botón de envío, a diferencia de los casos en los que tenemos que descargar un documento, responder, para luego volver a nuestra casilla de e-mail, adjuntar y enviar de vuelta al investigador (esto es todavía muchísimo más cómodo que las aplicaciones cara a cara, pero estemos claros: las cosas mejoran y cambian cada día más y ¡hay que aprovecharlas!).
Estoy segura de que existen otras herramientas con el mismo objetivo: facilitarnos el trabajo. Eduardo Barrera, por ejemplo, en un estudio que realizó, utilizó Encuestafácil.com, aunque yo personalmente no la he utilizado, estaría bien echarle un vistazo.
Para ver una muestra de cómo se ve un formulario de GoogleDocs, aunque el formulario para mi investigación ya no está disponible (la imagen es una muestra de cómo se veía), pueden mirar este otro que sí está disponible y que he creado con una amiga con otro propósito. En fin, que les recomiendo usar cualquier de las herramientas disponibles que están allí para facilitar nuestro trabajo.
Discover more from Maria Lasprilla
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
Leave a comment